
¿Quién dijo que el amarillo da mala suerte? Pues en Nueva York los taxistas deben estar vacunados contra ella porque son uno de los símbolos de la ciudad. Y sí, sólo los amarillos son los que tienen licencia, con lo que hay que tener ojo con el resto. Curiosamente puede parecer que taxi es la palabra indicada para referirnos a ellos en EEUU pero es más común llamarlos "cab". Otra curiosidad, aunque ésta es común a muchos otros servicios, es que normalmente se incluye la propina o "tip" dentro del precio del trayecto. Suele estar entre el 10% y el 25%, dependiendo de las ganas que se tengan de despilfarrar dinero o de lo simpático que haya estado el conductor (también influirá en su capacidad de tangar a la gente inocente que se sube en ellos imagino, jeje). En definitiva, existen muchas formas de desplazarse en Nueva York pero ninguna tan colorista ni tan auténtica como en un "yellow cab".
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