miércoles, 24 de marzo de 2010

29 ---> No sólo es un puente...


También es un barrio. Brooklyn, con sus más de 2 millones de habitantes, es el distrito más poblado de Nueva york. Es un barrio mucho más asequible que Manhattan, aunque eso no quita para que personajes ilustres como Michael Jordan, Al Capone o el mismisimo Woody Allen vivan o hayan vivido en sus terrenos. Al sur del barrio está Coney Island, un coqueto parque de atracciones y donde todos los años se realiza un concurso de "engullidores de perritos calientes", ya se sabe, zampar perritos a diestro y siniestro sin un mínimo de reposo, hay que ver, como diría Obelix: "Estos neoyorquinos están locos". Tiene también su propio museo de arte contemporáneo, el Brooklyn Museum of Art. Simplemente paséate por sus calles llenas de distintos idiomas, razas y culturas y te sentirás como dice una señal allí plantada: "Home to everyone from everywhere" ("Hogar para cualquiera de cualquier lugar").

martes, 23 de marzo de 2010

30 ---> Donde la música se hizo celestial...


Estoy hablando del mismisimo Harlem, la comunidad afroamericana más famosa. Dice la gente que ya ha visitado Nueva York que una de las cosas menos conocidas por los turistas "de mapa en mano" pero sin embargo una de las más impresionantes, es asistir a una misa gospel en las distintas iglesias de este barrio. La más famosa y una de las más antiguas del país es la Abyssinian Baptist Church, donde todos los domingos la gente se congrega para escuchar su coro de gospel. Existen también mezquitas entre sus calles y cómo tal tendríamos que señalar la mezquita de Malcom Shabazz, donde Malcom X predicó decadas atrás. Los amantes de la música tienen aquí uno de los teatros más importantes de la música negra, el Apollo Theater, donde triunfaron estrellas de la talla de Ella Fitzgerald y James Brown. Así que una vez camines por sus calles nunca podrás olvidar sus ritmos afroamericanos...

lunes, 22 de marzo de 2010

31 ---> Un pulmón entre los rascacielos...


Central Park es el lugar adecuado para cambiar durante un rato de aires mientras visitas la ciudad. Sus 340 hectáreas proporcionan diversión a quienes se acercan hasta él. Fue diseñado en 1858 y se tardaron 16 años en plantar más de 500.000 árboles y arbustos. La cantidad de actividades que se puede realizar es extraordinaria: sentarse al lado de la estatua de Hans Christian Andersen, escuchar conciertos en el Delacorte Theater, observar las espectaculares vistas desde el castillo Belvedere, viajar a través de los distintos animales que poblan su propio zoológico, relajarse en los Strawberry Fields (zona patrocinada por Yoko Ono en memoria de John Lennon) o pasear en barca por uno de sus 5 lagos. Si el tiempo acompaña, puedes tener unos instantes de relax dentro de la ciudad que nunca duerme. Así es Nueva York.

domingo, 21 de marzo de 2010

32 ---> Rico, rico, rico...


Si existe una ciudad donde es posible encontrar tanto alta cocina como un puesto de perritos calientes esa es Nueva York. La variedad de restaurantes es tan amplia como la variedad de gentes que recorren sus calles. Puedes degustar por ejemplo un sandwich Woody Allen (como el de la imagen) en el Carnegie Deli. Hamburguesas en sus típicos restaurantes de "grasa al por mayor". También puedes inflarte a gambas en el Bubba Gump. Morder deliciosos perritos calientes en plena calle. Saborear crujientes pizzas en el barrio Little Italy. Comerte un arroz tres delicias en Chinatown. Irte a Central Park con tu propio picnic y sentarte tranquilamente en una mesa. Hay tantas opciones que será dificil irse de allí sin haber probado algo realmente bueno. Ya os contaremos mi estómago y yo cómo es la comida de la gran manzana. Bon apetit!

33 ---> Tengo un tractor taxi amarillo...


¿Quién dijo que el amarillo da mala suerte? Pues en Nueva York los taxistas deben estar vacunados contra ella porque son uno de los símbolos de la ciudad. Y sí, sólo los amarillos son los que tienen licencia, con lo que hay que tener ojo con el resto. Curiosamente puede parecer que taxi es la palabra indicada para referirnos a ellos en EEUU pero es más común llamarlos "cab". Otra curiosidad, aunque ésta es común a muchos otros servicios, es que normalmente se incluye la propina o "tip" dentro del precio del trayecto. Suele estar entre el 10% y el 25%, dependiendo de las ganas que se tengan de despilfarrar dinero o de lo simpático que haya estado el conductor (también influirá en su capacidad de tangar a la gente inocente que se sube en ellos imagino, jeje). En definitiva, existen muchas formas de desplazarse en Nueva York pero ninguna tan colorista ni tan auténtica como en un "yellow cab".

viernes, 19 de marzo de 2010

34 ---> El neón es el rey....


Si existe alguna plaza en el mundo donde es imposible mirar hacia abajo esa es Times Square o también llamada Crossroads of The World (Encrucijadas del Mundo). Originalmente se llamó Lonacre Square hasta 1904, cuando el New York Times construyó aquí su sede. Su inauguración el día de nochevieja fue conmemorada con fuego artificiales. Hoy en día, juntos a esos fuegos, una gigantesca bola de cristal desciende para anunciar el nuevo año. El peor momento de esta plaza fue en la década de los 70 por la proliferación de salas X y sex-shops. En los 90, gracias al esfuerzo de la administración y los ciudadanos, la calle recuperó todo su esplendor. Y ese esplendor de neón es el que recibe a todo aquel que quiera maravillarse con sus infinitas luces y letreros.

35 ---> Donde King Kong tenía su nidito de amor...


Pues sí, nuestro querido gorila tuvo su momento más glorioso en el Empire State Building. Después de los atentados del 11S se convirtió en el edificio más simbólico de la ciudad. Sus 443m hacen de este edificio el más alto de Nueva York, aunque con una pequeña trampa, ya que para poder ser más alto de el Chrysler Building construyeron una torre de amarre para dirigibles. Sus ascensores recorren 86 pisos en 45 segundos. En el vestíbulo de la planta 34 se ubican 8 paneles en tres dimensiones que representan las siete maravillas del mundo antiguo y una del moderno: el propio Empire State. Muchas personas habrán pasado, pasan y pasarán por su mirador. Lo que es seguro es que siempre será el emblema de los rascacielos de Nueva York.