miércoles, 7 de abril de 2010

19 ---> Super disco fashion....


No todo iba a ser museos y patear la ciudad. También hay sitio en Nueva York para ir de bares y discotecas hasta altas horas de la madrugada. Eso sí, intenta no volver en metro ni pasar por barrios como Harlem a esas horas porque nunca se sabe que sombra puede salir del callejón más oscuro. Un ejemplo de buen lugar para empezar la noche es la terraza del 230th, donde se ven las mejores puestas de sol de toda la ciudad, eso sí, no esperes pagar menos de 15 dolares por combinado, es el precio del lujazo. También podeis tener algo de sabor español con Pacha, aunque la gente no da buenas referencias de ella. Una discoteca que hará las delicias de quienes vayan es la Webster Hall, con 4 ambientes distintos. La entrada ronda los 25 dolares aunque apuntandote previamente por la web puedes entrar gratis desde las 23:00. Un barrio con mucha marcha nocturna es SoHo y TriBeCa. La decisión es vuestra. La noche de todos.

viernes, 2 de abril de 2010

20 ---> Bambinos y Bambinas...


Little Italy se ha visto reducida a una pocas manzanas, pero sus tiendas y establecimientos mantienen su atmósfera, sobre todo las noches de verano, cuando se escucha música napolitana en sus cafeterías y terrazas. La Comisaría Central de Policía es un edificio monumental muy barroco, en forma de cuña y con una cúpula muy adornada que se ve desde el Ayuntamiento. Fue construido en 1905 y utilizado hasta 1973 cuando la policía lo abandonó. En 1983 fue transformado en edificios de lujo. Como recomendación, no dejéis de visitar el restaurante "Da Nico", donde comerás como en familia probando cualquiera de sus 16 tipos de pizzas con su decoración rústica y un espléndido jardín. Va bene!!!!

21 ---> "La China" sin salir de Manhattan...


Comida y productos "de dudosa procedencia" son las señas de identidad de Chinatown. Este barrio nació en 1882 cuando a través del Acta de Exclusión se prohibió que los trabajadores chinos emigraran con sus familias a Nueva York. A partir de ahí este primer barrio chino de Nueva York, en torno a las calles Pell, Doyers y Mott, era sobre todo masculino y dominado por las bandas mafiosas que dieron al barrio su peligrosa reputación. Con casi 200 restaurantes nos podemos comer casi cualquier cosa, siempre que el estómago esté preparado. Las tiendas y mercadillos rebosan de productos exóticos y de baratijas o exquisitas antigüedades. Incluso es frecuente que los dependientes te inviten a entrar en sus clandestinos almacenes para venderte toda clase de falsificaciones. En resumen: ¡¡Dolce & Gabbana y Arroz 3 delicias!!

22 ---> Una oportunidad...


No todo van a ser edificios impresionantes y tiendas de lujo. En Nueva York también hay sitio para las obras sociales como las de los "New York Gauchos". Es una organización sin ánimo de lucro fundada hace 40 años que utiliza al baloncesto para sacar a jóvenes cuyo futuro podría torcerse y enderezarlos a base de un sueño que en no pocas ocasiones se ha hecho realidad...ser una estrella del baloncesto y jugar en la NBA. Su promotor fue un ejecutivo argentino que, buscando seguir formandose en EEUU, consiguió levantar una fundación en el Bronx donde los niños, la mayoría negros y latinos, pudiesen tener algo por lo que luchar y volcar todo su talento. Grandes estrellas de la NBA como Stephon Marbury han pasado por ese recinto donde se respira baloncesto por los cuatro costados y sobre todo ilusión. La ilusión de alcanzar un objetivo cueste lo que cueste.

martes, 30 de marzo de 2010

23 ---> Lujo ibérico yankee...


Desde principios del siglo XIX, la Quinta Avenida fue el barrio de la alta sociedad, con mansiones que tras la Guerra Civil alcanzaron los 20.000 dólares. Hacia finales del siglo XIX, y a medida que se fueron abriendo establecimientos comerciales intercalados entre las grandes casas, los millonarios fueron mudándose a la parte alta de la ciudad. Esta moda fue iniciada por la señora Astor, quien se trasladó hasta la calle 65 después de que su sobrino W. Waldorf Astor construyera el hotel Waldorf junto a su antigua mansión. Pero no sólo podemos deleitarnos con los lujos de esta avenida. También podemos visitar la Biblioteca Pública de Nueva York, confesarnos en la catedral de St. Patrick, alquilar coches de caballos en la Gran Army Plaza o subir al magnífico rascacielos de marmol "General Motors Building". Una anécdota para acabar: se dice que la única mansión que queda, el edificio Cartier, fue comprado por un banquero a cambio de un collar de perlas. No podía ser de otra manera.

lunes, 29 de marzo de 2010

24 ---> Triiiiiiiiiiiiiipleeeee....


Estoy hablando del hogar de los New York Knicks (también de los New York Rangers de hockey hielo y de las New York Liberty de la WNBA, aunque son menos conocidos para el público en general). Ese es el Madison Square Garden. Pero no sólo de basket vive el hombre. El MSG ha sido la Meca del Boxeo años atrás y actualmente la WWE tiene los derechos para celebrar combates de lucha libre en el campo. Si te diriges a la septima avenida con 32nd Street podrás ver conciertos de las más rutilantes estrellas, presenciar un partido de tenis, ver las maravillas con que nos deleitan los integrantes de los más famosos circos... Sus 20.000 localidades han vivido momentos inolvidables. Desde su apertura en el siglo XIX hasta nuestros días, esta es la cuarta versión del complejo. Y lo que aún queda por ver a las futuras generaciones no es poco. Aunque personalmente me seguiré quedando con las noches de triples y pases imposibles. We Love Basketball!!

25 ---> De viejos almacenes a lofts de lujo...


Es en TriBeCa (TRIangle BElow CAnal street) donde a Robert De Niro se le ocurrió la brillante idea de transformar almacenes abandonados en el TriBeCa Film Center. A partir de entonces los lofts se llenaban de famosos y el barrio subía en popularidad. Lo mismo podríamos decir del SoHo (SOuth of HOuston street) donde su imagen elegante y su vida nocturna le convirtieron en una de las zonas preferidas de los neoyorquinos. Si te pierdes por sus calles ten cuidado con tu cartera, pero no porque sea un barrio peligroso sino porque tanto tiendas como restaurantes y bares tienen fama de ser algo caros. Ya se sabe, lo bueno se paga.